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28 de enero de 2013

Las ideas y la innovación sin un proceso de diseño, desarrollo y gestión “no sirven para nada”



Nos ha parecido interesante volver a publicar esta entrada, la única que llegamos a publicar en nuestro primer Blog, allá por el 25 julio de 2006, escrita por Josep Casadella, socio fundador de Tandem y responsable de las áreas de Innovación y Diseño en TANDEM.



Todo el mundo, o casi todo el mundo, ha tenido o tiene buenas ideas; ideas fantásticas, únicas, diferentes,.. que pueden revolucionar el mercado de los productos o de los servicios. Todas estas ideas funcionan en nuestras cabezas y mientras no salen de ahí, son excelentes, geniales, increíbles,….

El problema aparece cuando nos atrevemos a compartir las ideas sin haber reflexionado en su materialización, es decir, a explicarlas a nuestros compañeros o a las personas más allegadas. Es en ese momento es cuando empiezan a derrumbarse los castillos construidos en el aire, “ah es muy buena idea, pero… yo lo haría así”.

La aparición de los peros, que a fin de cuentas reflejan posibles inconvenientes a una tipología de usuarios, consigue que nuestras ideas queden en nada. Al final siempre se llega a la misma conclusión “el resto del mundo no me comprende”. Entonces uno piensa, para que luchar contra eso, es una batalla inútil y estéril.

Si este pensamiento reflexivo lo trasladamos al mundo empresarial nos damos cuenta que no es nada distinto a lo que nos ocurre a nivel personal.

Las buenas ideas o la innovación no sirven para nada si no existe la convicción y la determinación de querer hacerlas tangibles.

El desarrollo de la innovación o el de las ideas conceptuales no es relevante sin la capacidad y la voluntad de querer convertirlas en proyecto. Es mucho más importante, para innovar, contar con un proceso claro de gestión y desarrollo que permita encauzar las ideas que están latentes en la organización que tener grandes genialidades sin control.

El proceso de diseño y desarrollo de un producto parece que sea el mal que imposibilita la realización de las innovaciones como si fuese el anticristo de los “innovadores”, cuando en realidad es el único método capaz de posibilitar la creación de nuevos y mejores productos y servicios. Todo lo demás es humo.

La buena gestión de los proyectos al igual que un buen proceso: marcar objetivos, desarrollar, comprobar, modificar, volver a comprobar… modificar… mejorar…… sirven para ajustar la idea, la innovación o el concepto inicial a la realidad.

16 de abril de 2012

¿Esto se tiene claro en claro en España?

Alexander Morales Heinen

Diseño de productos industriales, esencial para el desarrollo económico de las naciones




El diseño de productos industriales es esencial para el desarrollo económico de las naciones; ejemplo de ello son países como Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Holanda y, recientemente, Brasil, que lograron alcanzar un buen nivel económico, como resultado de la generación de sus propios productos. 

Así lo afirmó el académico de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma del Estado de México, Alexander Morales Heinen, quien destacó que en nuestro país no se da importancia a la generación de productos propios, pues la actividad se enfoca más a la maquila, cuando en realidad es en el diseño industrial donde radica parte del desarrollo. 

Agregó que los académicos e investigadores, a través de las universidades, como generadoras de conocimiento, deben difundir más el diseño para que las pequeñas y medianas empresas nacionales puedan tornarse competitivas. 

Morales Heinen expreso que la Licenciatura en Diseño Industrial debe proyectarse al exterior, para que los sectores público y privado conozcan la calidad de las generaciones que se forman con esta expectativa.

Desafortunadamente, se piensa que el diseño es sólo la parte estética del producto, pero también tiene que ver con reducción de costo en la manufactura, la selección de los materiales apropiados, el desarrollo sustentable, la fabricación del producto de manera que no contamine o que lo haga en menor cantidad. 

“De igual manera, se busca que los procesos de producción sean más rápidos, menos contaminantes y con menor costo, al tiempo que los volúmenes sean más altos, el sistema de calidad se eleve y que el producto sea ergonómico y acorde con los factores psicológicos o sociales de la población”. 

Alexander Morales enfatizó que se requiere diseñar productos nacionales que “nos identifiquen”, pues no hemos pasado la etapa de copiar, como ocurrió con los japoneses, que ya la superaron y ahora están en un desarrollo promisorio, concluyó. 

Fuente - Portal | Diario de Toluca, Estado de México 14 abril 2012